Sigüenza recupera su Banda de Música

Sigüenza. 31 de diciembre de 2012. La música ha vuelto a emocionar con mayúsculas a la ciudad de Sigüenza estas navidades. Como ya ocurriera el pasado fin de semana con la convocatoria del Coro Universitario en la Iglesia de Santiago, más de 400 personas llenaron ayer hasta la bandera, esta vez el Auditorio de El Pósito, para presenciar cómo la Banda de Música de Sigüenza rompía un silencio que duraba ya cuarenta y tres largos años. Lo hizo con la diana “La flor de la alegría”. Sus primeras notas despertaron el entusiasmo de la ciudad por una institución “que nunca debiera haber desaparecido”, afirma Primitivo Alguacil, concejal de Patrimonio y ex integrante de la formación en sus últimos tiempos. Le siguieron el “My way” que llevó a la inmortalidad Frank Sinatra; el pasodoble “El Gato Montés”; el bolero “Contigo en la distancia”, y dos villancicos: “Blanca Navidad” y “Jingle Bells”. Sobre el escenario, quince músicos de todas las edades, en una mezcla tan heterogénea como prometedora de saxofones, flautas, clarinetes, trombón, trompeta y percusión, sabiamente dirigida por Elisa Gómez.

Los seis temas interpretados contaban con arreglos de Luis Laguna, músico seguntino ya fallecido, miembro durante muchos años de la Banda y responsable del entusiasmo y amor por la música que todavía hoy tienen muchos de sus paisanos a quienes guió hacia las primeras notas. La selección del repertorio fue la manera en que la Banda homenajeó ayer su querida figura.

El concierto terminó con el tradicional villancico local “Navidad de Sigüenza”, acompañado por los vítores y palmas del público. “Sigüenza se merecía tener una Banda de Música. Cuento con el compromiso de esta formación inicial que esperamos se vaya ampliando con el tiempo gracias a la disciplina de Prebanda de la Escuela Municipal de Música”, decía al terminar el concierto la directora. Poco antes, la actuación había escuchado una larga ovación del público que se prolongó durante más de tres minutos reconociendo su calidad musical en función del poco tiempo de ensayo. Ella misma recibió un ramo de flores de manos de Sonsoles Arcones, concejala de Cultura, significando su entrega a la causa.

En sólo tres meses, los progresos de los músicos y el entusiasmo volcado en la iniciativa han sido tan grandes como la emoción que se podía cortar en el ambiente del Auditorio ayer. Muchas de las personas que habían escuchado tocar a la Banda en los años cuarenta, cincuenta y sesenta volvían a hacerlo ayer con los ojos humedecidos por el recuerdo recuperado. “En Sigüenza hay un gran sentimiento hacia la Banda de Música. Sabemos que la situación económica es difícil, pero no por eso nos vamos a cruzar de brazos. Continuaremos trabajando para que este proyecto siga adelante. Como se ha podido ver esta tarde, tenemos los mimbres”, afirmaba Alguacil.

El concierto fue prologado por el alcalde de la ciudad, José Manuel Latre. El regidor se refirió a la “ilusión” que tiene la Sigüenza con su Banda de Música, le reiteró el apoyo a la iniciativa del ayuntamiento, agradeció su trabajo a la directora y a las concejalías de Patrimonio y de Cultura que han impulsado el resurgimiento y destacó la colaboración de las diferentes asociaciones musicales y también de particulares. Latre aprovechó la ocasión para desear a todos los seguntinos un feliz año nuevo.

También intervino Juan Carlos García Muela, ex alcalde y autor de un libro editado en 1999 que recuerda la historia de la Banda. Su verbo fácil, siempre chispeante, y su excelente memoria, prologaron magníficamente la audición. García Muela recordó para empezar algunos nombres ilustres de la rica tradición musical seguntina. “Mateo Flecha el Viejo, Francisco de Salinas, Hernando de Cabezón y Urbano Aspa forman un ramillete de reconocidos músicos que para los más entendidos están en lo más alto de este bello arte”, dijo.

Entre otros muchos datos, el maestro recordó los orígenes de la Banda, que situó en la Capilla de la Catedral. “En el acta del Cabildo del 2 de mayo de 1887 se faculta al señor maestro de Capilla para llevar otra música de instrumentos de viento en la procesión del Corpus. A partir de aquí comenzó un periodo de formación que culminó con la presentación de la Banda en uno de los primeros días de agosto del año 1891, ante el reconocimiento y el regocijo de los seguntinos, como se puede leer en la prensa de entonces”, explicó. Reconocimiento y regocijo idénticos a los que se pudieron presenciar en la tarde de un 30 de diciembre de 2012, fecha en la que la Banda de Música de Sigüenza convertía en punto y seguido el que desde 1969 había sido un punto y aparte.