Un halcón peregrino para controlará las palomas de la ciudad

Hace un año aproximadamente se desarrolló con éxito la primera experiencia. Se colocaron, para su cría, tres polluelos de halcón (dos machos y una hembra) en un nido situado en la azotea de un edificio de Guadalajara. Estos halcones cazan principalmente palomas que se encuentran enfermas, lo que sanea su población y ejerce un efecto disuasorio sobre las mismas, que deciden emigrar a otro lugar.

Ahora hay otros tres nuevos polluelos en el mismo edificio, con los que se pretende obtener los mismos buenos resultados que en la primera experiencia, dado que según ha manifestado José María Cabrera, “se ha producido una importante reducción del número de palomas en la ciudad en el último año”.

Cabe destacar que por parte del Ayuntamiento se han adoptado, además de esta medida, otras tendentes al control de la población de palomas, como la instalación de varias jaulas de grandes dimensiones en diferentes edificios de la ciudad. Como resultado de ello, se han capturado en el último año unas 2.500.

El halcón peregrino siempre emigra pero regresan al lugar donde se han criado. Aunque en un tiempo la zona de Guadalajara era una de las más ricas del mundo en halcones peregrinos, según Félix Rodríguez de la Fuente, hoy es una especie amenazada por el búho real.