Valdeluz reúne a cientos de incondicionales de “La Unión”

Y Rafa Sánchez invitó a todos a compartir la sombría noche de Denis, el más afamado licántropo de la década de los 80, en la Ciudad de la Luz. Durante más de cinco minutos, cientos de enfervorizadas gargantas corearon cada una de las estrofas de ‘Lobo Hombre en París’, un tema escrito con letras de oro en la historia del pop español y que en las fiestas de Yebes sonó como si fuera ayer.
Cerca de 3.000 personas se dieron cita este sábado en Valdeluz para asistir al mejor concierto de lo que va de verano en la provincia de Guadalajara. La convocatoria no defraudó a nadie. Rafa Sánchez se metió al auditorio en el bolsillo desde el primer minuto con una actuación que derrochó cordialidad, gratitud y cariño. El carismático vocalista de ‘La Unión’ demostró que, con 50 años a sus espaldas y tres décadas sobre los escenarios, aún conserva ese timbre de voz tan característico y una envidiable forma física. Con una arenga intimista en el preámbulo de cada una de las canciones, buscó la complicidad con el público sin rehuir los mensajes reivindicativos. Como cuando aludió a la célebre frase pronunciada por John Fitzgerald Kennedy de ‘no pienses en lo que tu país puede hacer por ti, sino en lo que tú puedes hacer por tu país’.
Tras desgranar algunos temas de ‘Big Bang’, el último de sus álbumes que lleva dos años en el mercado, Rafa Sánchez subió la temperatura ambiental con dos de sus temas más populares. Primero con ‘Vivir al Este del Edén’ y a renglón seguido con la inmortal versión del ‘Tren de largo recorrido’ de los Doobie Brothers. Uno de los momentos álgidos llegó con ‘Dónde estabais en los malos tiempos’, en la que hizo una exaltación de la amistad y recordó que ‘esto no siempre ha sido un camino de rosas’. Para entonces, los asistentes ya estaban completamente entregados.
Con la presencia de ‘La Unión’ en las fiestas de San Bartolomé, el Ayuntamiento de Yebes da continuidad a un modelo que estrenó el pasado año con el grupo valenciano ‘Seguridad Social’, que cosechó un éxito sin precedentes en el municipio y que ayer prolongó la banda madrileña, todo un estandarte en la historia de la música pop en nuestro país. Al término del concierto, Joaquín Ormazábal se mostraba “enormemente satisfecho” del espectáculo ofrecido en el escenario “por este trío de incombustibles” y de la “respuesta multitudinaria” del auditorio. No solo porque, al igual que hace un año, “hemos conseguido atraer a cientos de personas de Guadalajara, el Corredor del Henares y otros pueblos de la provincia”, sino porque está convencido que este tipo de eventos “contribuyen a estrechar los vínculos” entre los dos núcleos de población que conforman este municipio. El alcalde yebero asegura que “este modelo festivo se ha demostrado válido, sostenible y exitoso”.
Rafa Sánchez reclamó en muchos de los temas que interpretó la colaboración del público, que no tuvo inconveniente en ser cómplice de esa llamada. Sobre todo porque eran muchos los que superaban la cuarentena y cincuenta y conocían de memoria las letras, aunque por Valdeluz también desfilaron familias enteras. No era extraño ver a tantos incondicionales con los teléfonos móviles en la mano para inmortalizar con sus flashes y cámaras tantos entrañables hits de su adolescencia. Como ‘Negrita’ o ‘La mala vida’, con invitación inclusive al camerino para compartir los placeres más insolentes. O cuando en la oscuridad de una noche repleta de añoranzas se oyeron los estribillos de ‘Más y más’, con el que el auditorio se mostró entusiasmado, ‘porque no hay que conformarse con nada’ –dijo el madrileño, o ‘Ella es un Volcán’, con un alegato de la profecía maya. Rafa Sánchez profetizó el cambio del mundo como hoy lo concebimos. ‘Porque estará dominado por las mujeres’, anunció.
Sin tregua ni apenas descanso entre canción y canción, ‘La Unión’ completó una hora y media de instantes evocadores. Rafa Sánchez se despedía con una última declaración de intenciones a los presentes: ‘Deja que el amor sea el que guíe tus pasos’. Para los bises, se reservaba dos de los temas que les han convertido en una banda legendaria. ‘Maracaibo’ fue una excusa perfecta para recordar que ‘no hace mucho hablábamos de los extranjeros que venían aquí y hoy somos nosotros los que nos vamos al extranjero’. El colofón llegaba con ‘Sildavia’, porque ‘el paraíso está dentro de cada uno de nosotros’.
Las manecillas del reloj superaban ampliamente las doce y media de la noche cuando el auditorio comenzaba a desfilar. Regresaban por donde habían venido con un buen sabor de boca tras comprobar que, como había advertido Rafa Sánchez al inicio, había sido una noche inolvidable. Junto a Luis Bolín en el bajo y Mario Martínez a la guitarra, ‘La Unión’ demostró que sigue al pie del cañón y dispuesto a seguir dando de qué hablar. Y lo acreditaron en el backstage, donde departieron y se fotografiaron con más de un centenar de personas que querían felicitarles por la actuación. Entre ellas, varias peñas como ‘El Patio’ de Yebes o ‘Los Cazafantasmas’ de Valdeluz. Con más de dos millones de copias vendidas, un doble disco de diamantes por su carrera discográfica, disco multiplatino por cuatro de sus álbumes, otro de platino en dos más y de oro en cuatro más, no tuvieron inconveniente en compartir unos momentos entrañables con su público. Mientras tanto, en la noche aún resonaban los ecos de un grito: ‘Yo me llamo Rafa, tú te llamas Yebes’.