Vistosidad, humor y devoción en la fiesta de Las Candelas

elcasar010215Un año más, El Casar se ha llenado el primer fin de semana de febrero de vistosidad, colorido y humor en la celebración de su Fiesta de Las Candelas, unos festejos que cuentan con un gran arraigo entre los casareños y que atrae cada año a visitantes de otros municipios, cautivados esencialmente por uno de los actos más curiosos del festejo, la entrega y lectura de la Carta de Candelas.

Se trata de coplas con rima en las que se recogen los “trapos sucios o comidillas” de cada uno de los “funcioneros” que participan en la fiesta (sus amoríos, chascarrillos y demás), que se encarga de relatar, desde el balcón del Ayuntamiento y en clave de humor, Mario Carpintero López. Suele ser habitual que alguno de los funcioneros se ruborice al ponérsele en algún aprieto al versar algo sobre él o sus quehaceres que no había transcendido.
En la plaza, el público escucha impaciente los “chascarrillos y vergüenzas” de cada uno de los funcioneros del año, que se van adelantando, puro en mano, uno a uno, para atender y escuchar mejor lo que de pregonero relata en verso sobre ellos.
Previamente a este acto tiene lugar otro acto también lleno de colorido, que congrega a números público. Se trata de la carrera y bendición de las mulas, a las que previamente se prepara para la ocasión pintando y decorando sus lomos de distintas tonalidades.
En ese momento, los miembros de la cofradía dan varias vueltas a la plaza perseguidos por un hombre vestido con capa y capirote rojo. Se trata del pagador, que monta a caballo y porta espada y gorro rojo. Es la persona encargada por otra de satisfacer rentas, al que le siguen la yunta de mulas en su recorrido por la Plaza, tres vueltas exactamente.
Esta pintoresca y vistosa fiesta, declarada de Interés Turístico Provincial, consigue congregar en su día grande a multitud de público. Este año, pese al frio intenso de algunos momentos, los casareños han vuelto a dar todo en un festejo que junto a los ritos profanos de raíz puramente militar que tiene, también guarda una motivación religiosa reflejada en las celebraciones de la entrega de la vela en honor de la Candelaria, la misa y la procesión.
Los actores por esencia de esta fiesta son los conocidos como “funcioneros” (capitán, teniente abanderado, segundo teniente, alférez, sargento, cabos, el pagador, el yuntero y un “cura de candelas”), quienes comparten protagonismo con la yunta de mulas engalanadas para el festejo, las picas decoradas de intensos colores y también la multicolor bandera que se revolotea al viento por los funcioneros componiendo un vistoso espectáculo. La particularidad radica en que los participantes tienen que enrollar y desenrollar usando un único brazo.
La bandera preside la formación, y está confeccionada con retales multicolor, insignia de esta singular “unidad militar”.
Durante la fiesta es desplegada a los pies de la Virgen, a la entrada al templo, en señal de respeto cuando se procesiona la imagen. , y revoloteada al viento por los funcioneros componiendo un vistoso espectáculo.
Las picas, que en origen eran armas en forma de lanza. En esta fiesta se visten de gala recubriéndose de cintas multicolores rematadas con ramilletes de flores, que son enarboladas y lanzadas al cielo al compás de la música de los tambores y dulzainas, instrumentos que forman parte de esta tradición festiva.
El hecho de que a la Candelaria se le una casi en el tiempo la celebración de San Blas ha conllevado que la fiesta se haya prolongado un día más, con una misa de campaña este domingo, ante la imagen custodiada en la ermita.
Tras este acto religioso, como es costumbre, se ha roto la rígida disciplina castrense que caracteriza la fiesta de las Candelas, y se ha ofrecido la bandera a aquellos que voluntariamente desean mantener vivo el espíritu un año más. Aquí, el nexo generacional cobra siempre un especial protagonismo.
Durante casi tres días, los casareños han vivido con intensidad esta fiesta en honor de la Candelaria.
El alcalde persevera en la defensa del interés turístico regional de la fiesta

El alcalde, Pablo Sanz, en presencia también de la presidenta de la Diputación, Ana Guarinos, y de la parlamentaria Ana González, que han querido este año participar en uno de los actos más populares de la fiesta, no ha querido perder la ocasión para reivindicar, una vez más, la necesidad de que el Gobierno Regional reconsidere la consideración de la Candelaria como Fiesta de Interés Turístico Regional .
Para el regidor de El Casar, la Fiesta de Las Candelas no sólo es “muy significativa” para los casareños sino para la provincia, en la que se combina tradición, historia, religiosidad y un carácter pintoresco que la hacen merecedora de este reconocimiento.
“Todos los que estamos aquí somos unos auténticos convencidos de la fiesta de Candelas, que tiene que estar considerada como le corresponde, que es de interés regional, y en esa lucha estamos”, ha apostillado el regidor ante la presencia y los aplausos de los vecinos, a quienes ha pedido que no dejen que decaiga nunca esta fiesta.
Guarinos: “Muy pronto, con el empeño del alcalde y el mío tendrá el reconocimiento regional”
La presidenta de la Diputación, Ana Guarinos, ha mostrado su interés por esta fiesta, firmemente convencida de que obtendrá el reconocimiento que quieren los casareños.
“Estoy convencida de que, muy pronto, con el empeño del alcalde y del mío va a ser reconocida de interés turístico regional”, ha dicho en declaraciones a los medios.
La máxima responsable en la Institución Provincial ha valorado la variedad y diversidad de esta festividad, además de color y lo que representa, “no sólo en cuanto a tradición e historia sino en cuanto a devoción, esa soldadesca con los funcioneros, esas mulas decoradas, pintadas y afeitadas, y esa carta de las Candelas, que es una obra de arte, con esos chascarrillos”.
Para Ana Guarinos, la Fiesta de las Candelas de El Casar aglutina público y es “un ejemplo más de la gran diversidad y riqueza que tiene la provincia de Guadalajara, una maravilla en todos los sentidos. El Casar tiene mucho que ofrecer”.