Abandonadas dos ovejas en el pantano de Entrepeñas

Imagen de los dos animales tomada por el vecino con su teléfono móvil. // Foto: El Mundo
Imagen de los dos animales tomada por el vecino con su teléfono móvil. // Foto: El Mundo

Dos ovejas permanecen abandonadas a su suerte en un pequeño islote en el pantano de Entrepeñas (Guadalajara).  que avista desde la lejanía. Solas, abandonadas a su suerte en un pequeño islote que se formó en una subida de caudal. Según informó El Mundo, Enrique, un vecino de la zona, avistó a los animales hace ya tres meses y dio la voz de alarma a la Guardia Civil. Los animales yacen inertes.

El vecino no puede ayudar a esas ovejas debido a su gran tamaño y a las condiciones en las que se encuentran, después de más de dos meses. «Mi mujer, mi yerno, mi hijo, todos han llamado varias veces a la Guardia Civil, y los agentes han hecho oído sordos y han prometido devolver las llamadas, pero nunca lo han hecho», explicó al rotativo madrileño.

Este es un extracto de la noticia: «Hace dos semanas del primer aviso a las autoridades. Entonces, los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) se comprometieron a avisar a sus compañeros más cercanos y volver a ponerse en contacto para conocer la ubicación exacta de las ovejas. El vecino no volvió a saber nada de ellos. La mujer de Enrique marcó el 062 por última vez el sábado. Ante el desinterés de su interlocutor, se comunicó incluso con Emergencias. Pero nadie acudió en rescate de los animales.

Una portavoz de la Guardia Civil ha negado a El Mundo que estas llamadas se hayan producido. Este diario se ha puesto en contacto con Javier García Llorente, agente medioambiental de la comarca del Sacedón, que se ha mostrado preocupado por el estado de los dos animales abandonados y se dirigirá este martes a la isla para evaluar la situación. El siguiente paso es proceder a la identificación de las ovejas para determinar quién es el dueño, posiblemente el pastor de la zona, según García Llorente. Después, se le levantará un acta. En su opinión, es improbable que haya consecuencias penales para el pastor. «Se quedará en una sanción administrativa en forma de una cuantía económica, o incluso, supondrá la pérdida de un porcentaje de la subvención con la que suelen contar los pastores con ganado ovino», explica. Los agentes medioambientales no descartan, sin embargo, que puedan ser «unas ovejas que se quedaron en ese lugar hace tiempo», y que, pese a estar sin trasquilar, estén en buen estado».