El obispado de Guadalajara retira de párroco al monje condenado por abuso a menores

Tras publicar el diario El País que el religioso agustino Celso García Hernández, acusado en el año 2010 de conductas inapropiadas con menores y ser condenado a cumplir una condena por ello, se encontraba en Guadalajara ejerciendo como párroco, la diócesis ha reconocido que lleva algún tiempo en la provincia, una estancia temporal que se le concedió, entre otras razones, a petición de su propia orden y con el fin también de cuidar de su madre, delicada de salud y que fallecía hace apenas unos meses.

Ante estos hechos y la polémica generada, desde la diócesis han decidido finalmente retirar a este monje de párroco en la zona de Molina de Aragón, donde llevaba junto a otro religioso distintos pueblos, tal y como han confirmado a este medio fuentes cercanas.

La diócesis, a través de un comunicado, ha señalado que el religioso también ha sido sometido a un proceso canónico cuya pena también ha cumplido.

«Ante la petición del Superior Provincial de la Congregación y el deseo expreso del
interesado, teniendo en cuenta la dignidad de toda persona, la capacidad de su
reinserción pastoral y la presencia de su anciana madre en Guadalajara, fue acogido
por un tiempo en la diócesis de Sigüenza-Guadalajara para trabajar pastoralmente en
una zona rural, comprometiéndose firmemente a tener especial cuidado en la relación
con los menores», señala el comunicado.

Una nota de prensa en la que el obispo de la diócesis, «asumió la responsabilidad de acompañarle durante su estancia en la misma, y de velar paternalmente por su persona, llevándose a cabo un seguimiento minucioso de su actividad para garantizar su recto comportamiento, pudiendo manifestar que en este momento, Celso está perfectamente integrado con los hermanos sacerdotes y con los miembros de las comunidades parroquiales que lo han acogido con afecto sincero», añade la nota.

Un comunicado en el que también se remarca que «secundando los criterios del Santo Padre sobre los abusos a menores por los miembros de la Iglesia y los actuales protocolos en relación con el tema, la diócesis de Sigüenza-Guadalajara está comprometida en la erradicación de los posibles delitos de pederastia cometidos por sacerdotes o por otros agentes de pastoral. Asimismo manifestamos la disponibilidad a escuchar a las posibles víctimas, a acompañarlas en todo momento y, por supuesto, a la colaboración con la justicia.

«Expresamos nuestro compromiso de luchar decididamente para evitar que sucedan
hechos de esta naturaleza y que no produzcan tan gravísimo daño a todos los que
confían en la Iglesia y sus pastores, en su inmensa mayoría ejemplares. Invitamos una
vez más a seguir orando y acompañando a los sacerdotes, así como a la colaboración
activa con ellos en la acción pastoral», concluye dicho comunicado.