Un belén en el barrio de la Judería de Molina de Aragón

Durante las fiestas navideñas la provincia hierve con el montaje de varios belenes vivientes, todos ellos realizados con la mayor de las ilusiones por parte de los voluntarios que lo organizan, bien sean actores, figurantes, encargados de sonido, montadores, atrecista, iluminación, y un largo etc. todos ellos son partícipes del éxito que cada año obtienen con la asistencia del numeroso público que recorre una ruta imprescindible de belenes vivientes, esencia pura del patrimonio cultural de cada pueblo.

De entre los varios belenes vivientes que hemos tenido la ocasión de visitar durante estos días, destacamos por supuesto el de Galápagos, pero ese es otro nivel; Uceda, Tórtola de Henares u Horche, por ejemplo son otros de los visitados. Pero este año destacamos sin lugar a dudas el que hacen en Molina de Aragón, en un entorno impresionante y muy desconocido de esta bella ciudad, como es el barrio de la Judería.

Allí, un grupo de molineses bajo la organización de los amigos del castillo de Molina, se reúnen para recrear el nacimiento de Jesús en un entorno de estrechas callejuelas junto a parte de las murallas que aun rodean la ciudad. Ni que decir tiene que el éxito estuvo asegurado por la cantidad de gente, especialmente muchos niños que tuvieron ocasión de saludar a SS.MM. los Reyes Magos de Oriente, tanto de la propia Molina como de muchos pueblos del Señorío que se acercaron a disfrutarlo, conocerlo y a pasar una grata mañana en la que no faltaron unas ricas migas o unas castañas asadas que entonaban el cuerpo en una mañana no muy fría en Molina de Aragón.