Sensibilidad a flor de piel

La llegada de la primavera nos trae no solo sol y buen tiempo, sino también, alergias, un incremente de brotes en pieles atópicas y un aumento de la sensibilidad cutánea. Los cambios bruscos de temperaturas, el aumento global de las horas solares y los altos niveles de contaminación unido a factores internos, como el cansancio o estrés son los factores desencadenantes.

Más de un 50% de mujeres, con independencia de la edad o tipo de piel, afirman tener la piel sensible. Un estado que puede manifestarse durante un periodo de tiempo corto o de forma duradera. Signos invisibles como picores y tiranteces, o visibles, como las rojeces difusas o localizadas, indican que la piel, al estar expuesta a algún tipo de estrés interno o externo, reacciona ante estos estímulos. Productos tóxicos, exposiciones al sol, cambios de temperatura, viento, frio, son los factores desencadenantes de la piel hipersensible o reactiva. Es en estos casos cuando hay que extremar los cuidados que esta piel necesita: calmar, restaurar y proteger.

La rutina de belleza de la piel sensible
Limpiar y desmaquillar con suavidad gracias los productos limpiadores o desmaquillantes que eliminan la suciedad suavemente sin jabón ni aclarado específicos para estas pieles sensibles intolerantes y reactivas.

Calmar y proteger la piel 1 o 2 veces al día con tratamientos hipoalergénicos con fórmulas que se adapten a su piel.

En el caso de unificar el tono y maquillarse es preferible utilizar un maquillaje corrector adaptado para la piel sensible.

Tus aliados
Limpiar: “Boskin® shower gel”, de Olyan Farma. Es un gel de ducha con activos no irritantes que limpia la piel suavemente sin irritarla ni resecarla. Además aporta hidratación gracias a la combinación de sus activos: ácido glicirrético, glicerina y base lavarte suave. Su precio 17,20 euros.

Respetar la barrera cutánea: «Gentle Cleanser“, de Perricone MD. Es un limpiador poco espumoso que limpia a fondo sin irritar eliminando los restos de grasa sin resecar la piel manteniendo su humedad y respetando la barrera cutánea. Su precio, 40 euros.

Hidratar: “Crema emoliente Boskin», de Olyan Farma. Es una crema hidratante indicada para las pieles muy secas y sensibles. Además de su acción nutritiva, reparadora y antiinflamatoria, ayuda a prevenir los brotes de dermatitis atópica, gracias a su formulación, que incluye extracto de miel pura, acido hialurónico, manteca de karité, aloe vera y extracto de oliva. Su precio 20,55 euros.

En mascarilla: ”Mascarilla antirojeces Sensiphase”, de A-Derma. Es una mascarilla especialmente diseñada para los cutis reactivos y deshidratados. Es un tratamiento calmante que hidrata y descongestiona aliviando instantáneamente las rojeces.

Preferentemente se debe usar en pieles reactivas, deshidratadas, con rojeces y con tendencia a la cuperosis. Se aplica en rostro y cuello y gracias a la combinación de sus activos reduce la irritación en la piel reactiva.

En gel: “Gel anti-rougeurs Calm Essentiel”, de Clarins. Es un gel fresco que calma al instante la sensación de sequedad y tirantez, gracias a sus ingredientes de origen natural. Además unifica la tez gracias a sus nácares y pigmentos. Se aplica por la mañana. Al cabo de 28 días se reduce la sensibilidad y las rojeces, así como la sensación de acaloramiento. Su precio 34,50 euros.

Agua calmante: «Hydrance Acqua Gel”, de Avene. Es un tratamiento todo en uno, inspirado en la galénica asiática. Su textura acqua–gel aporta a la piel una sensación de confort, flexibilidad y luminosidad gracias a la sensación fresca y acuosa. Se puede utilizar como una crema hidratante diaria, una mascarilla nocturna y crema de contorno de ojos. Su precio 26,90 euros.

En aceite: “Huile restructurante Calm Essentiel”, de Clarins. Es un aceite reconfortante y nutritivo que mantiene la piel hidratada, flexible y suave. Se aplica preferentemente por la noche. Utilizado solo como tratamiento intensivo durante 10 o 20 días renueva completamente la piel. Su precio, 60 euros.

Calmar: “Emulsion Apaisante Calm Essentiel”, de Clarins. Con una textura untuosa que se funde en la piel reconfortándola al instante y aumentando, día a día, su margen de tolerancia. Para mayor confort añadir unas gotas de Huile Restructurante. El resultado es una piel más calmada con menos picores. Su precio, 48 euros.

Reparar: “Tolerance Control Crema Calmante Reparadora“, de Avene. Es un tratamiento diario que calma la piel inmediatamente y además controla la hiperreactividad de la piel de una manera duradera, reduciendo los picores y la tirantez. Gracias a su textura envolvente no grasa, la crema penetra rápidamente, hidratando la piel, dejándola suave, confortable y calmada.

Un elixir: “Rebalancing Elixir”, de Perricone MD. Inspirado en la cosmética coreana, este elixir es un hibrido entre un tónico y un suero. Ayuda a reequilibrar la piel a la vez que hidrata suaviza y tonifica. El resultado es una piel más relajada y equilibrada. Su precio 99 euros.

En serum: “Neostrata Serum Antiedad Anti rojeces”, de Cantabria Labs. Es un serum anti edad con acción anti rojeces, indicado para pieles reactivas. Restaura y fortalece la función barrera de la piel y ayuda a calmar las pieles con tendencia a la sensibilidad, al mismo tiempo que combate los signos del foto envejecimiento. Además mejora la textura y apariencia de la piel, reduciendo las pigmentaciones y poros dilatados. Al actuar sobre los principales factores desencadenantes de la aparición de rojeces, contribuye a evitar la neuro sensibilidad, el picor y la inflamación. Su precio, 46,20 euros.