Comienza el desmontaje de la cúpula naranja de la central nuclear de Zorita

La empresa pública Enresa ha iniciado este jueves el desmontaje del símbolo más característico de la central nuclear de Almonacid de Zorita, la cúpula anaranjada de su  edificio de contención.

Debido al enorme tonelaje que tiene, con un peso que supera las 225 toneladas, la retirada de este elemento de acero anaranjado de la ‘José Cabrera’ se va a realizar por piezas, segmentando la estructura en 330 partes, de las cuales ya se ha retirado la primera de ellas en presencia de los medios de comunicación.

Un desmontaje que ha comenzado con el corte, izado y descenso de la primera pieza, de más de cinco toneladas y ocho metros de diámetro, empleando para ello dos grúas que se han maniobrado desde una plataforma auxiliar.

El proceso de retirada de esta estructura de acero se prolongará durante unos cuarenta días, estando previsto que los trabajos concluyan a finales de año.

Para llevar a cabo estas tareas se han reforzado las medidas de seguridad y de prevención de riesgos laborales, y los trabajadores involucrados han recibido también formación específica para ello.

El desmantelamiento de Zorita alcanza en estos momentos el 98 por ciento en cuanto a ejecución, y según el director responsable del mismo, Manuel Ondaro, la previsión es que para el 2020 estén concluidos en su totalidad.

Para Ondaro, el desmontaje de la cúpula supone «un hito» en el proceso de desmantelamiento. A partir de ahora, una vez retirada esta primera pieza, se troceará de nuevo en otras más pequeñas con el fin de poder gestionarla como material convencional.

«Esperamos que para el 31 de diciembre de 2020 hayamos concluido con todos los trabajos de demolición de los principales edificios», apuntaba Ondaro.

La central nuclear de Zorita ha tenido una vida útil de 38 años; cerró en el año 2006  y en el 2010, tras pasar la titularidad de la planta temporalmente a manos de Enresa, la empresa pública inició los trabajos de desmantelamiento, tareas que en principio van a prolongarse una década, según el calendario marcado a día de hoy.