El cine se hace fuerte en la Arquitectura Negra

Todos somos iguales ante la ley. Lo dice el artículo 14 de la Constitución de 1978. No puede “prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”, añade la Carta Magna. Por tanto, el conjunto de los habitantes del país tenemos los mismos derechos. Entre ellos, el acceso a la educación y la cultura. Dos herramientas fundamentales para poder ejercer la ciudadanía. Da igual que se viva en el campo o en la ciudad. Se ha de poseer la oportunidad de disfrutar de estas realidades. Son fundamentales.

Una circunstancia de la que son conscientes en la Serranía de Guadalajara. Y, más concretamente, en la Arquitectura Negra. Allí, desde hace unos años, existe un importante movimiento asociativo que, con el apoyo de los ayuntamientos y los vecinos de la zona, impulsa un gran número de actividades en la comarca. Unas propuestas que van desde pruebas deportivas a festivales de música, pasando por exposiciones e, incluso, certámenes cinematográficos.

Precisamente, ésta última actividad es la que comenzará en unos días. Se trata de la novena edición del festival de cine de viajes del Ocejón. Una cita que se ha hecho un hueco en el calendario cultural de la provincia y que, en esta ocasión, se desarrollará entre el 10 y el 12 de noviembre. A lo largo de ese fin de semana, en el centro AN de Campillo de Ranas, se proyectarán 13 filmes –de los cuales, 12 entrarán a concurso– centrados en la temática viajera.

De esta forma, se propone una alternativa novedosa. “Intentamos ofrecer unos días de cine a un público entusiasta, proyectando películas que normalmente no llegan a las salas comerciales, mucho menos al medio rural, y que nos parecen de gran interés”, explica María José Ramos, una de las organizadoras de la iniciativa. “Valoramos cada película por separado, su nivel técnico, y que tenga que ver con un viaje. Y sobre todo, que cuente algo, que no sea un mero documental con paisajes. Tiene que despertar nuestra sensibilidad”, añade.
Trabajos de calidad.

De esta forma, serán 13 las películas que se proyectarán. Todas ellas de un gran nivel. Por ejemplo, se pasará «Casamance, banda sonora de un viaje», que ha participado en “la sección oficial de numerosos festivales de prestigio”. También se podrá acudir a la proyección de «La guitarra vuela, soñando a Paco de Lucia», que se llevó al Certamen de Cine Iberoamericano de Huelva. Además, se podrá disfrutar de dos filmes que estuvieron nominados a los Goya 2017. Se trata de «El Viaje de Unai» y «Palabras de caramelo». Incluso, habrá un estreno a nivel nacional. Será el del trabajo «La cólera en el Viento», dirigido por la nigeriana Amina Weira.

Sin embargo, éstas no son las únicas obras que se proyectarán en Campillo de Ranas. Hay otras muchas. Y de una gran calidad. Entre ellas, «La última aventura del Gandul, diario de un naufragio», que cuenta con un prólogo de Julio Villar; o «Siento haberme ahogado», que se constituye como “un corto para despertar conciencias, presentado por Médicos sin Fronteras”. Asimismo, son muy recomendables otros filmes como «Socotra, la isla de los Genios», «Grab and Run», «Stranger in Paradise», «El plat o la vida», «Over the hill» y «Facing death with wirecutter», que se alza como “un escalofriante viaje por el Kurdistán, desafiando a la muerte”. “El certamen de cine de viajes del Ocejón ya tiene cierto prestigio y nos llegan cientos de trabajos, que posteriormente debemos seleccionar”, aseguran los responsables de la propuesta.
Por tanto, se trata de un programa espectacular que, además, se completará con la presencia de varios de los autores de los trabajos, con los que se mantendrá una plática tras sus proyecciones. “Se mantiene esta tradición establecida en ediciones anteriores. No todos los directores pueden acudir. Si no tienen la oportunidad de asistir, procuramos traer a alguien afín a la película que intervenga durante el foro posterior”, explica María José Ramos.

El origen de todo
El certamen de cine de viajes del Ocejón alcanza este año su novena edición. Es una cita que ha sabido abrirse un hueco en el panorama cultural provincial, regional e, incluso, nacional. Pero, ¿cómo fueron sus inicios? “Surgió hace casi una década, tras una conversación entre amigos”, rememora María José Ramos. “¿Y si montamos un festival cinematográfico?”, se preguntaron. Lo intentaron y salió estupendamente. “Lo que demuestra que para realizar las cosas sólo hace falta tener ganas de llevarlas a cabo”, añaden.

Desde entonces, no ha habido una sola ocasión en la que haya faltado la iniciativa. Una organización que lleva aparejada un gran esfuerzo, que se prolonga durante todo el año. “Ya tenemos una carpeta abierta para 2018, en la que hemos incluido documentales que no se han terminado a tiempo para la presente edición, pero que nos parecen muy interesantes”, reconocen. En cualquier caso, “el trabajo máximo es a partir de marzo-abril, cuando empezamos a visionar películas”, aseguran. “El último mes es frenético, pasamos de dos a tres horas diarias –como mínimo– pegados frente al ordenador”, describen.

Una implicación que, finalmente, obtiene su resultado positivo. El mismo se observa en la calidad de las obras seleccionadas y en la respuesta del público, que sesión tras sesión llena las salas donde se realizan las proyecciones. No queda un espacio libre. Actualmente, la organización de este certamen corre a cargo de la asociación cultural La Jalea del Ocejón. Pero su desempeño es reconocido por los vecinos y por algunas instituciones, que colaboran con la iniciativa. Entre ellas, el Ayuntamiento de Campillo de Ranas.

Todos tienen un objetivo común: que el cine no se quede exclusivamente en las ciudades. También ha de llegar a las zonas rurales, más allá de las producciones comerciales. Los filmes alternativos tienen su espacio e importancia. Son parte fundamental de la cultura. Una herramienta que nos permite ejercer la ciudadanía y que nos hace verdaderamente iguales, como se afirma en la Constitución de 1978. Porque, como dijo el cantautor Luis Eduardo Aute:

«La mayor riqueza que tiene un país es la cultura, eso lo hace más libre. Un país será más libre en cuanto sea más culto. Y es difícil que exista un país culto que se someta a una tiranía».

Programa del certamen de cines de viajes del Ocejón

Viernes, 10 de noviembre:
18:30 h. Apertura del certamen .
18:40 h. «Palabras de caramelo», de Juan Antonio Moreno.
19:15 h. «Casamance: La banda sonora de un viaje», de Paloma Zapata.
21:00 h. «Socotra, la isla de los genios», de Jordi Esteva.

Sábado 11 de noviembre: 
11:00 h. «El viaje de Unai», de Andoni Canela.
12:25 h. «Grab and Run», de Roser Corella.
17:00 h. «La cólera en el viento», de Amina Weira.
18:00 h. «Siento haberme ahogado», de Studio Kawakeb.
18:30 h. «Stranger in Paradise», de Guido Hendrikx.
19:55 h. «El plat o la vida», de Nani Moré.
22:00 h. «La guitarra vuela. Soñando a Paco de Lucía», de Jorge Martínez y Javier Limón.
23:25 h. «Over the hill» , de Sunny Bergman.

Domingo 12 de noviembre:
11:00 h. «Facing Death with Wirecutter», de Sarwar Abdullah.
12:30 h. «La última aventura del Gandul. Diario de un naufragio», de Tomás Cimadevilla.
13:45 h. Reparto de premios, acto de clausura.

Julio Martínez

Historiador y periodista, especialista en comunicación ambiental y en Masonería mexicana. El reporterismo es mi vocación. Ahora informando desde Guadalajara. “Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz” (Benito Juárez, 1867).