Atienza: «El diagnóstico de la despoblación está claro: ahora hacen falta presupuesto y acciones»

Entrevista a Julián Atienza, candidato de Unidas Podemos por Guadalajara a las elecciones generales

Julián Atienza. //Foto: Izquierda Unida.

“El trasvase del Tajo es una infraestructura desfasada, hay que cerrarlo porque impide el desarrollo de La Alcarria”

“La ganadería intensiva es salvaje, insostenible y va en contra del desarrollo rural”

“La administración no puede criminalizar proyectos viables de repoblación como Fraguas ni encarcelar a sus promotores”

“Somos la voz de la Guadalajara rural que ha estado abandonada durante 40 años por el PP y el PSOE”

Julián Atienza (Madrid, 1977) se presenta a las elecciones del 28A como candidato por Unidas Podemos con la firme expectativa de “romper el bipartidismo tradicional en la provincia de Guadalajara” y obtener representación en el Congreso y en el Senado. Como alcalde de La Toba, municipio de la Sierra en el que hunde sus raíces, a lo largo de tres legislaturas y representante de la Comisión de Desarrollo Rural de la Federación Estatal de Municipios y Provincias (FEMP), conoce de primera mano los efectos letales de la despoblación. Atienza, que es coordinador provincial de IU, aboga por “recuperar la Ley de Desarrollo Rural” y “mejorar las comunicaciones, los centros sanitarios, las escuelas y los transportes para asentar población en el medio rural”. En una entrevista mantenida con este digital el día en que arrancaba la campaña electoral, defiende el cierre del trasvase Tajo-Segura -“es una infraestructura desfasada que impide el desarrollo económico de la Alcarria”- y nacionalizar el sector energético “para evitar que los especuladores hagan negocio con la luz”.

¿Con qué expectativas afronta Unidas Podemos los comicios de este domingo?
Estamos ilusionados y con posibilidades de romper el tradicional reparto bipartidista que ha habido en la provincia de Guadalajara. Somos necesarios, porque tenemos que llevar la voz de nuestros vecinos de la Guadalajara urbana y rural que ha estado abandonada durante los últimos 40 años por los gobiernos del PP y PSOE. Aspiramos a obtener, al menos un representante en el Congreso y otro en el Senado por Unidas Podemos Izquierda Unida.

¿Cuáles son los rasgos que caracterizan al programa electoral de Unidas Podemos?
La recuperación de los derechos y libertades sociales que han sido recortados y maltratados durante los últimos años. Las pensiones, la energía, la vivienda, el feminismo, el mundo rural y los valores democráticos son los seis ejes básicos de nuestro programa electoral. Las pensiones es un tema que ha despertado una gran movilización social y ha sido vergonzosa la mínima subida del 0,25%. Apostamos por derogar la reforma de las pensiones de 2013, vincular el incremento de las pensiones al valor del IPC, tal como establece el Pacto de Toledo y equipararlas al Salario Mínimo Interprofesional. Por otra parte defendemos el feminismo de forma transversal y que el gobierno ha de ir incorporando la perspectiva feminista a todas las políticas sociales, porque sin igualdad no hay democracia. Queremos una sociedad libre de violencias, en la que no haya una brecha salarial entre hombres y mujeres, ni explotación sexual ni vientres de alquiler y sí una maternidad deseada y una corresponsabilidad en los cuidados. Además, apostamos por una España federal y republicana que devuelva el poder al pueblo, que construya un país igualitario, participativo y transparente e implacable contra la corrupción. En cuanto a la energía, defendemos la nacionalización del sector energético para evitar que los especuladores puedan hacer negocio con la luz o el agua o el gas. Esta medida se enmarca dentro de la estrategia para luchar contra la pobreza energética y consideramos que estos bienes deben tener un precio justo y regulado por el Estado. En materia de vivienda, creemos en la vivienda social y a precios asequibles como derecho y abogamos por la expropiación de los fondos buitre especuladores. La vivienda debe estar al servicio de la gente y cada desahucio es un fracaso de la sociedad.

¿Cuáles son las inversiones que plantean para la provincia de Guadalajara?
En Guadalajara lo primero es la inversión pública en servicios de sanidad, educación, carreteras y transportes del medio rural. En relación a los servicios sociales y la dependencia, es necesario poner en marcha la ley de dependencia y que se reconozca el trabajo que realizan cada día los cuidadores, lo que supondría aflorar 160.000 puestos de trabajo. Con respecto a la energía, en la provincia se ha invertido en la construcción de instalaciones como centrales nucleares o plantas eólicas que luego no han beneficiado ni repercutido en el desarrollo de las zonas donde se implantan. Es llamativo, por ejemplo, que en Yela se ubique el almacén de Gas Natural más grande del país y que los municipios de esta comarca no dispongan de gas porque las administraciones no construyeron en su día las instalaciones necesarias.

¿Qué medidas proponen para frenar la despoblación?
Hay que establecer una agenda clara que sirva como base de un Pacto de Estado para invertir en estas zonas rurales y dotarlas de unos servicios públicos que garanticen a las personas el mismo acceso que en las áreas urbanas. Es llamativo, porque existe un acuerdo unánime entre todos los grupos políticos desde 2015 en torno a una Proposición No de Ley presentada por Izquierda Plural, pero poco se puede hacer más si no se le da presupuesto y no se toman medidas. Es una cuestión de política de Estado y existe una Ley de Desarrollo Rural de 2007 durmiendo el sueño de los justos. El diagnóstico de la despoblación está claro. Ahora hacen falta presupuesto y acciones. Nos comprometemos a dotar de presupuesto a estas iniciativas para que haya una carta de servicios públicos básicos que permita a la gente desarrollar un proyecto de vida digno en el campo. Debemos ampliar los centros de especialidades médicas, abrir más escuelas infantiles y extender la oferta educativa más allá de la educación obligatoria, a través de la UNED con unas buenas conexiones a Internet. Y mejorar las comunicaciones, las carreteras y el servicio de transportes para asentar población en el medio rural.

¿Considera que la repoblación que se ha desarrollado en Fraguas es viable para revertir la despoblación?
Es un proyecto incipiente y podría ser una opción para repoblar zonas rurales. Pero si la respuesta que da la administración es meter en la cárcel a las personas que apoyan estos proyectos alternativos, no favorece a que esas iniciativas alternativas contra la despoblación rural se desarrollen. Las administraciones deben de ser consecuentes y facilitar estas acciones, no puede criminalizarlas. Es una barbaridad y desmedido que un proyecto sostenible como el de Fraguas que apuesta por recuperar esa zona rural no cuente con las autorizaciones y la reacción de la administración sea encarcelar a los pobladores.

¿Cuál es la postura de su partido con respecto al trasvase Tajo-Segura?
Llevamos muchos años diciendo no al trasvase Tajo-Segura y abogamos por su cierre. Creemos que es una infraestructura desfasada que impide el desarrollo económico de la comarca de la Alcarria. No es aceptable que en nuestra provincia estén los pantanos de cabecera de Entrepeñas y Buendía y se tenga que suministrar a los pueblos del entorno con camiones cisterna de la diputación en verano. Existen otras soluciones para abastecer de agua al Levante. Por un lado se han de recuperar y mantener los embalses de cabecera para promover el desarrollo turístico y agrícola de los pueblos ribereños. En cuanto al destino, se deben activar las desaladoras y extender otro tipo de cultivos adaptados al medio y que no requieran tanta cantidad de agua.

Los proyectos de fracking planteados en los últimos años en el norte de la provincia levantaron una fuerte oposición social ¿cuál es su posición sobre el fracking?
Estamos totalmente en contra de estos proyectos que arrasan y contaminan el entorno natural. Cuando se autorizaron varios proyectos en la provincia de Guadalajara, nos posicionamos al lado de las plataformas ciudadanas para oponernos al fracking. Es un modelo que con el tiempo se demostró especulativo y que estaba rodeado de toda una serie de intereses económicos. El fracking destruye el mundo rural y desde luego no es una alternativa para su desarrollo. Esta práctica se debe regular desde el Estado de forma contundente. Si llegamos a gobernar desautorizaremos todos los proyectos de fracking.

La proliferación de las macrogranjas porcinas es otro de los mayores problemas que afronta la Guadalajara rural por la elevada contaminación ambiental que generan. ¿Qué modelo de desarrollo defienden para el medio rural?
No estamos a favor de estas macrogranjas porque no nos parece un modelo económico sostenible ni que sirva para combatir la despoblación rural. Por el contrario, apostamos por la ganadería y ganaderías extensivas que son las que realmente cuidan y limpian nuestros pastos e incluso previenen los incendios forestales. También es un modelo respetuoso con el bienestar animal, ofrece trabajo, asienta población rural y produce alimentos de calidad. Todos estos proyectos de ganadería intensiva son salvajes y no reportan ningún beneficio a la economía local. Una instalación de varios miles de cabezas de cerdo solo genera un puesto de trabajo y además causa una grave contaminación de los acuíferos por el vertido de los purines. Además, estas instalaciones requieren de un elevado consumo de agua y en Guadalajara no disponemos de agua suficiente en muchos casos para consumo humano. Por esta razón, la Confederación Hidrográfica del Tajo desestimó algunos proyectos de macrogranjas en municipios de la Alcarria como Brihuega. Como alcalde de La Toba, aunque no tenía ningún proyecto sobre la mesa, aprobé una ordenanza de regulación de purines de forma preventiva para el futuro.

¿Qué papel deben tener las energías renovables en la economía actual?
El uso de las energías renovables y la eficiencia energética son fundamentales para tener un futuro sostenible. Apostamos por el despliegue del autoconsumo como alternativa al modelo energético actual. La energía se puede democratizar y que el propia ciudadano pueda acceder a ese consumo y no esté condicionado por normas como la del impuesto al sol. Es llamativo que país como España esté por debajo de Alemania en niveles de producción fotovoltaica. También hay que realizar una auditoría del sistema energético para comprobar porqué la factura de la luz ha subido un 74% entre 2008 y 2018, durante los años de la crisis económica.