El cambio climático y las infraestructuras amenazan a los arrecifes mexicanos

Arrecife Veracruz
Arrecife Veracruz

El calentamiento global y determinadas acciones antrópicas se están demostrando implacables en la destrucción de los ecosistemas. Sobre todo, de los más vulnerables. Y para muestra, los corales mexicanos. Más concretamente, los sistemas arrecifales existentes en el Golfo de México. Hace unos meses, el barco «Artic Sunrise», de Greenpeace, recorría las costas de Veracruz para explorar y analizar estas áreas naturales. La expedición, conformada por ambientalistas, académicos de la Universidad Veracruzana y por miembros del Colectivo Interdisciplinario de Ciencia Aplicada y Derecho Ambiental (CICADA), quiso conocer el estado de salud de este hábitat.

Dicho entorno está conformado por comunidades coralinas “que pueden o no depender de la luz para la fotosíntesis y que habitan entre los 30 y los 150 metros de profundidad”, confirmaban los integrantes del mencionado grupo de expertos, que presentaron el resultado de su trabajo. El mismo se condensó en el informe «Investigación sobre el estado actual y las amenazas de los ecosistemas arrecifales mesofóticos de la costa norte y central del estado de Veracruz, a bordo del barco de Greenpeace, Arctic Sunrise». La mayor parte de los ecosistemas analizados forman parte del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano, que fue creado el 24 de agosto de 1992 y que cuenta con una superficie de 65.516 hectáreas, según confirman Luis Gabriel Aguilar Estrada, Deneb Ortigosa, Brian Urbano y Martha Reguera, en «Análisis histórico de los gasteorópodos de la laguna arrecifal de Isla Verde, Veracruz, México».

Sistema arrecifal Lobos Tuxpan
Sistema arrecifal Lobos Tuxpan

Los arrecifes del suroeste del Golfo de México se agrupan en tres áreas: los sistemas coralinos de Lobos–Tuxpan, el Veracruzano y el de Los Tuxtlas. En su interior, se alberga una gran variedad ecosistémica. Por ejemplo, la flora bentónica del Lobos–Tuxpan está compuesta por 130 especies. “Esta riqueza representa un buen avance para el área natural protegida”, confirman Vicencio de la Cruz Francisco, Rosa Estela Orduña Medrano y Marlene González González, en «Lista actualizada de la flora marina bentónica de cinco arrecifes coralinos del norte de Veracruz». Además, “en las lagunas arrecifales de este enclave se observó mayor riqueza de algas, lo cual se puede atribuir a que es una zona protegida del oleaje”, añaden Cruz Francisco, Orduña Medrano y González González.

Sin embargo, no todo es oro lo que reluce. “La mayoría de estas unidades se desarrollan bajo condiciones de turbidez y estrés térmico, debido a su cercanía a la costa y al drenaje de las diez cuencas hidrológicas que ocurren en el estado de Veracruz”, explican Carlos González–Gándara y José de Jesús Salas–Pérez, en «Caracterización del sustrato bentónico del arrecife Tuxpan, Veracruz, México, con énfasis en la comunidad de corales escleractinios».

Asimismo, se ha de indicar el riesgo que supone el calentamiento planetario. “Los arrecifes demuestran un aumento significativamente rápido del riesgo a desaparecer con respecto a otros grupos evaluados, principalmente por impacto de las actividades humanas y del cambio climático”, confirman Juan Carlos Pérez Jiménez, Citlalmina Morales Jiménez, Fabiola Lango Reynoso y María del Refugio Castañeda Chávez, en «Fuentes de contaminación terrestres con impactos en arrecifes coralinos de la zona centro del golfo de México». Entre los problemas asociados al cambio global, destacan “el blanqueamiento coralino, las enfermedades y la acidificación de los océanos”, se explica en «Corrientes superficiales dentro del corredor arrecifal del Suroeste del Golfo de México».

Sistema arrecifal Lobos Tuxpan
Sistema arrecifal Lobos Tuxpan

Apuesta por el trabajo científico
Para analizar los impactos del cambio global y de las actividades humanas sobre los hábitats arrecifales, los científicos del barco «Artic Sunrise» pretendieron conocer un poco más a fondo estas barreras coralinas. “Quisimos caracterizarlas, con el fin de incidir en su protección debido a su valor ecosistémico”, explicaban los responsables de la expedición. Para ello, se utilizó tecnología punta. La misma consistió en un sonar de barrido lateral, un vehículo operado de manera remota –conocido bajo la denominación de ROV y que se alza como un dron submarino– y un sumergible tripulado por dos personas –el Nemo 2, con capacidad para descender a una profundidad de 100 metros–. Gracias a ello, “se obtuvieron fotografías y videos del fondo marino, que se analizaron para identificar la biodiversidad de las áreas estudiadas”.

Esta investigación ha arrojado datos inéditos sobre la presencia de estos ecosistemas arrecifales mesofóticos en las aguas de Veracruz, ya que se identificaron cientos de estructuras que podrían representar ecosistemas arrecifales mesofíticos nunca antes mapeados. También se describió una amplia biodiversidad, al identificarse 115 de especies potenciales. “Estos resultados muestran cómo los ecosistemas arrecifales del mencionado estado mexicano están llenos de vida. Incluso, podrían describirse más arrecifes”, confirman desde Greenpeace.

Además, en la zona central veracruzana se identificaron 366 estructuras de alta complejidad estructural y existe una gran probabilidad de que puedan representar ecosistemas arrecifales mesofóticos (EAM), entre las profundidades de los 50 y 80 metros. Asimismo, en el espacio norte, el total de los escaneos cubrieron una superficie de 10.044.221 metros cuadrados, observándose –al menos– 69 estructuras que pueden ser arrecifales. “Se podría considerar que la riqueza presentada en estos ecosistemas está subestimada. Es decir, hay más especies de las observadas”, describieron desde el «Artic Sunrise».

Al mismo tiempo, se pudo observar la complejidad topográfica de dichos sistemas coralinos. “Los datos obtenidos sugieren que este ecosistema arrecifal puede ser muy extenso”, explican los investigadores. “Las especies que se han observado sugieren la conectividad entre hábitats someros, mesofóticos y cercanos”, explica el investigador Javier Bello, especialista en análisis espaciales para la toma de decisiones en la zona costera.
“Con la información recopilada podemos asegurar que hemos documentado nuevos hábitats arrecifales nunca antes vistos ni estudiados, ya que las investigaciones no habían llegado a tal profundidad”, mencionó Jacobo Santander Monsalvo, del CICADA. “No existen estudios en el Golfo de México similares al realizado hace unos meses, por lo que éste representa una línea base para posteriores análisis y dar seguimiento del posible deterioro de estos ecosistemas ante amenazas locales –obras de infraestructura– y globales, como el cambio climático”, enfatizó Javier Bello.

Gran coral de estrellas. Montastraea cavernosa. Iván Castaneira. Greenpeace
Gran coral de estrellas. Montastraea cavernosa. Iván Castaneira. Greenpeace

Riesgos para la conservación
De hecho, entre los peligros que pueden afectar a este tipo de especies se halla la edificación de la primera y segunda fase del gaseoducto «Extensión Suroeste», que pretende llevar gas desde Texas hasta Tuxpan, Coatzacoalcos y Dos Bocas, bordeando la costa veracruzana. “Esto pone en grave riesgo a los contextos arrecifales, debido a las amenazas permanentes que representan tanto las maniobras de construcción, como los posteriores accidentes, fugas y explosiones, las cuales son comunes en este tipo de infraestructuras”, explican desde Greenpeace–México. Por tal motivo, la citada organización conservacionista llama a la Agencia de Seguridad Energía y Ambiente (ASEA) a no aprobar la implementación de dicho gasoducto.

Corales Colpophyllia natans y Orbicella faveolata. Iván Castaneira. Greenpeace
Corales Colpophyllia natans y Orbicella faveolata. Iván Castaneira. Greenpeace

“La investigación realizada hace unos meses ha presentado pruebas contundentes que nos permiten saber que el gasoducto marino que se pretende construir en el Golfo de México amenazará a los arrecifes veracruzanos y a la calidad de vida de las personas que habitan en estas zonas”, confirmaba Viridiana Lázaro, coordinadora de la investigación a bordo del «Arctic Sunrise». “Hoy, más que nunca, es importante proteger a los arrecifes, ya que brindan protección a las costas y son el refugio de diferentes especies, muchas de ellas de valor comercial, lo que permite la subsistencia de las comunidades pesqueras de Veracruz”.
Entre las especies que se hallarían en peligro por la realización del citado gaseoducto se encontrarían el «Coral Cuerno de Alce», que fue una de las variantes más abundantes del Caribe, aunque desde 1980 ha perdido entre el 90% y el 95% de su población total; el «Coral Estrella Montaña», que se caracteriza por su lento crecimiento; o el «Pargo criollo», que se constituye como un pez tropical, que suele vivir entre los 25 y los 95 metros de profundidad y su longitud promedio es de 50 centímetros.

Asimismo, también podría desaparecer el «Gran coral de Estrellas», una variante coralina dura, nativa de México, que vive entre 10 y 30 metros de profundidad y que, tras su muerte, contribuye a la generación de nuevos arrecifes en el medio natural. También se deben mencionar los «Corales negro de alambre». “Se trata de una especie no ramificada, que suele formar espirales, de ahí viene su nombre. Puede llegar a medir más de un metro de altura y hasta tres milímetros de diámetro en la base”, explican los científicos del CICADA.

Sin embargo, existen otras amenazas que ponen en peligro a estos ecosistemas mexicanos. “El constante hundimiento de bloques de hormigón para extender la superficie portuaria, la extracción excesiva de especies para uso artesanal o académico, el uso del coral como material de construcción, el vertimiento de residuos sólidos o el impacto turístico han diezmado las comunidades de este ecosistema”, aseguran Andrea Zamora Silva y Deneb Ortigosa, en «Nuevos registros de opistobranquios en el Parque Nacional

Activista de Greenpeace en el NEMO
Activista de Greenpeace en el NEMO

Sistema Arrecifal Veracruzano, México»
De hecho, la ciudad de Puerto de Veracruz, ubicada en las cercanías de los sistemas coralinos analizados, se considera un destino turístico de primer nivel, al que acuden –cada año– más de un millón ochocientos mil turistas, según datos oficiales del gobierno mexicano. Además, “cuenta con el desarrollo portuario más importante del país, registrando un movimiento de carga de 32 millones de toneladas”, aseguran los investigadores Juan Carlos Pérez Jiménez, Citlalmina Morales Jiménez, Fabiola Lango Reynoso y María del Refugio Castañeda Chávez.

“El interés económico y desarrollo industrial que genera esta región crea un incremento en la población, que no presenta un ordenamiento planificado”, añaden estos investigadores. En cualquier caso, debido a su relevancia multinivel, se ha de velar por la preservación de estos hábitats. “Los arrecifes mantienen la biodiversidad, brindan refugio a especies durante su etapa larval o reproductiva, y protegen al ser humano de fenómenos naturales como huracanes y tormentas tropicales que afectan las costas y su infraestructura”, se asegura en «Corrientes superficiales dentro del corredor arrecifal del Suroeste del Golfo de México».

Actividades coordinadas de la tripulación para que el sumergible NEMO pueda entrar al agua.
Actividades coordinadas de la tripulación para que el sumergible NEMO pueda entrar al agua.

Al mismo tiempo, proporcionan servicios ambientales a decenas de millones de personas, al ser zonas de importancia económica, turística y pesquera. Y a pesar de ello, “se encuentran severamente dañadas por actividades antropogénicas”, se explica en «Fuentes de contaminación terrestres con impactos en arrecifes coralinos de la zona centro del Golfo de México». Así, estos hábitats se enfrentan a diversos retos vinculados con la acción humana o el cambio climático. En consecuencia, se debe seguir profundizando en la investigación y la conservación de estos corales, que suponen un eslabón imprescindible para los ecosistemas marinos y para la supervivencia de las comunidades locales. ¡No se pueden perder!

Bibliografía.
AGUILAR ESTRADA, Luis Gabriel; ORTIGOSA, Deneb, URBANO, Brian y REGUERO, Martha, «Análisis histórico de los gasterópodos de la laguna arrecifal de Isla Verde, Veracruz, México», Revista Mexicana de Biodiversidad, 85, 2 (2014), pp.: 502-512
CRUZ FRANCISCO, Vicencio de la; ORDUÑA MEDRANO, Rosa Estela; y GONZÁLEZ GONZÁLEZ, Marlene. «Lista actualizada de la flora marina bentónica de cinco arrecifes coralinos del norte de Veracruz, México», Revista de Ciencias Marinas y Costeras, 12, 1 (2020), pp.: 60–88
GONZÁLEZ GÁNDARA, Carlos, y SALAS PÉREZ, José de Jesús. «Caracterización del sustrato bentónico del arrecife Tuxpan, Veracruz, México, con énfasis en la comunidad de corales escleractinios», Revista de biología marina y oceanografía, 54, 3 (2019), pp.: 259–271.
PÉREZ JIMÉNEZ, Juan Carlos; MORALES JIMÉNEZ, Citlalmina; LANGO REYNOSO, Fabiola; y CASTAÑEDA CHÁVEZ, María del Refugio. «Fuentes de contaminación terrestres con impactos en arrecifes coralinos de la zona centro del golfo de México», Biocyt: Biología, Ciencia y Tecnología, 16 (2023), pp.: 1.146–1.152.
SALAS MONREAL, David, SALAS PÉREZ, José de Jesús, SALAS DE LEÓN, David Alberto, MONREAL GÓMEZ, María Adela, PÉREZ ESPAÑA, Horacio, ORTIZ LOZANO, Leonardo Dagoberto, GRANADOS BARBA, Alejandro, RIVERÓN ENZÁSTIGA, Mayra Lorena y VILLEGAS SÁNCHEZ, Carmen Amelia. «Corrientes superficiales dentro del corredor arrecifal del Suroeste del Golfo de México», UVserva: revista electrónica de la Coordinación Universitaria de Observatorios de la Universidad Veracruzana, 3 (2017), pp.: 32–36.
ZAMORA SILVA, Andrea y ORTIGOSA, Deneb. «Nuevos registros de opistobranquios en el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano, México», Revista mexicana de biodiversidad, 83, 2 (2012), pp.: 359-369